Desde el 4 de mayo los establecimientos de restauración podrán entregar comida para llevar. En fases posteriores de la desescalada podrán prestar servicio presencial.

El 4 de mayo, si todo sigue su curso, entrará en vigor la Fase 0 del plan de desescalada del confinamiento anunciado por el Gobierno el martes. Este contempla cierto retorno a la actividad de l sector de la hostelería y la restauración.

En esa primera fase los restaurantes y cafeterías todavía no podrán prestar un servicio integral. Estarán limitados a la venta de comida para llevar, sin consumo en el local. Puede parecer lo mismo que se hacía hasta ahora a través de empresas de reparto como Glovo o Deliveroo, pero la novedad es que el usuario podrá ir a recoger el pedido al local. A falta de ver si el Gobierno hace especificaciones concretas para este tipo de procedimientos, se da por hecho que habrá que atender las recomendaciones sanitarias en la medida de lo posible. Esto es, mantener las distancias evitando los contactos y equiparse con guantes y mascarillas. Es de esperar que los restaurantes cumplan también con las medidas higiénicas necesarias en el tratamiento y el empaquetado de los alimentos.

En posteriores etapas se seguirán relajando las medidas en este ámbito. En la Fase I, que se implantará en las provincias o islas que cumplan las condiciones fijadas por Sanidad desde el 11 de mayo, podrán volver a operar las terrazas, reducidas a un 30% de su aforo. En este caso tampoco estará permitido aún consumir nada dentro de los locales.

El 25 de mayo sería el turno de la Fase II. Ya se podrá consumir intramuros pero el servicio quedará limitado a las mesas cumpliendo las normas de separación entre ellas. Las barras no podrán volver a soportar codos hasta más adelante. Presumiblemente el 8 de junio, cuando llegue el turno de la Fase III. Esta comportará ampliación de aforos hasta el 50% y la reapertura de bares de copas y discotecas a un tercio de su capacidad.